Zinedine Zidane y Roberto Mancini comenzaron a dejar su sello en Francia e Italia. Ambos equipos derrotaron a Bélgica y Turquía, respectivamente, y fortalecieron sus nuevos proyectos.
Francia tuvo paciencia y terminó pasando por encima de Bélgica
Francia volvió a demostrar que tiene argumentos de sobra para competir en la élite. Los ‘Bleus’ derrotaron 4-1 a Bélgica en el Stade de France y le regalaron a Zinedine Zidane una noche que terminó de la mejor manera.
El equipo francés tuvo que remar desde atrás luego del gol de Dodi Lukebakio a los 35 minutos. Bélgica consiguió incomodar durante buena parte del encuentro, pero Francia no perdió la calma y esperó su momento para golpear.
La reacción llegó en el tramo final. Désiré Doué empató a los 77’, Rayan Cherki puso el 2-1 cuatro minutos después y Michael Olise apareció por partida doble para cerrar una remontada espectacular. El atacante del Bayern Múnich ya suma cuatro goles en cuatro partidos y se convirtió en una de las grandes figuras del inicio de la era Zidane.
Mancini también empieza a enderezar el camino de Italia
Mientras Francia disfruta de un nuevo triunfo, Italia empieza a encontrar respuestas en medio de una reconstrucción que busca devolverla a los primeros planos. La ‘Azzurra’ venció 3-1 a Turquía en Bolonia y sumó tres puntos importantes en el Grupo 1.
Gianluca Scamacca abrió el marcador a los 26 minutos, pero Aral Simsir igualó el partido a los 61’. Italia, sin embargo, reaccionó casi de inmediato: Riccardo Calafiori apareció tres minutos después para devolverle la ventaja y Francesco Pio Esposito sentenció el encuentro a los 87’.
Mancini apostó por nueve cambios respecto al equipo que empató 1-1 ante Francia y, pese a perder algo de fluidez, encontró una respuesta positiva. Italia ahora suma siete puntos y marcha segunda, detrás de Francia, que lidera con diez. La próxima ventana internacional podría ser decisiva para medir hasta dónde pueden llegar los nuevos proyectos de Zidane y Mancini.
