El campeón del mundo en el 2018 recibió una bienvenida histórica en el Inter&Co Stadium y ya empieza a convertirse en el nuevo líder de Orlando City.
Antoine Griezmann vivió su primer partido como local con Orlando City y la afición le preparó una recepción inolvidable. Un gigantesco tifo inspirado en el Mundial que ganó con Francia, miles de camisetas con el número 7 y un estadio repleto marcaron el inicio de una nueva era para los Lions.

Más que un goleador
A sus 35 años, el francés volvió a disputar casi todo el encuentro y ya supera los 180 minutos en sus dos primeros partidos. Cabe señalar que vencieron 1 a 0 al puntero de la MLS, Nashville Soccer Club. Su aporte va mucho más allá de las estadísticas: organiza el juego, conecta el mediocampo con el ataque y le da equilibrio al equipo.
Griezmann baja a recibir el balón, acelera las transiciones y aparece siempre como opción para sus compañeros. Su experiencia comienza a notarse dentro del campo y la ilusión de los hinchas crece partido tras partido.

Noche de mundialistas.
Antes del encuentro también fueron homenajeados Marco Pašalić, Braian Ojeda y Maxime Crépeau por su participación en el Mundial 2026, en una jornada que terminó con fuegos artificiales y el francés celebrando junto a toda la afición.

