El crecimiento de la liga estadounidense ha permitido que se cimente una base sólida de cara a la Copa
A muy poco de empezar el Mundial, la selección de Estados Unidos ya se está armando para hacer un buen papel como coanfitriona del torneo junto a Canadá y México y en Jax Latin Media analizamos la procedencia de los últimos convocados por el entrenador Mauricio Pochettino.
Los cuatro arqueros seleccionados Matt Turner, Matt Freese, Chris Brady y Roman Celentano, juegan en la Major League Soccer (MLS) siendo el primero el más experimentado. Freese aporta actualidad y Brady y Celentano simbolizan el recambio.
Por otro lado, los zagueros Chris Richards y Antonee Robinson sí provienen de Europa, lo cual resulta fundamental para enfrentar a rivales de jerarquía. En tanto, Max Arfsten y Miles Robinson juegan en la MLS y aportan solidez y competitividad en la línea de fondo y Tim Ream retornó recientemente a la liga local proveniente del ‘Viejo Continente’.
Las jugadas ofensivas más elaboradas son impulsadas por Weston McKennie y Gio Reyna, quienes juegan en equipos de primer nivel de Europa. No obstante, la continuidad táctica depende de jugadores de MLS, como Sebastian Berhalter y Cristian Roldán.
Otros nombres de peso de clubes europeos son Christian Pulisic, la figura del combinado estadounidense, así como Folarin Balogun y Ricardo Pepi.
Pochettino declaró hace poco que Estados Unidos «debe tratar estos partidos como si fueran parte del Mundial» y que «la integración de jugadores fue analizada con seguimientos estadísticos».
Y es que actualmente más del 40% del plantel tuvo algún paso significativo por la liga estadounidense antes de consolidarse en el extranjero, logrando así Estados Unidos un equilibrio entre la profundidad local y la experiencia internacional.
«La fortaleza del grupo reside en la capacidad de combinar lo mejor de ambos sistemas de desarrollo», señaló Pochettino.

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