Inter Miami cayó por 2-0 frente a New York Red Bulls en la MLS y puso fin a una racha de tres victorias consecutivas. Lionel Messi ingresó en el segundo tiempo para intentar cambiar el rumbo del encuentro, pero el conjunto de Florida no encontró la fórmula para evitar la derrota.
Un gol en contra complicó a Inter Miami
El partido comenzó cuesta arriba para Inter Miami. Apenas a los siete minutos, Casemiro marcó en propia puerta y permitió que New York Red Bulls tomara la ventaja. Con el resultado a su favor, el equipo local encontró espacios para atacar y generó ocasiones que pusieron en aprietos a la defensa visitante.
Inter Miami necesitaba una reacción para volver al partido, pero le costó encontrar claridad en los metros finales. Ante ese panorama, el cuerpo técnico decidió recurrir a Lionel Messi durante la segunda mitad, con la intención de darle mayor creatividad al ataque.
Messi ingresó, pero los locales sentenciaron
El capitán argentino entró a los 56 minutos en reemplazo de Riquelme Fillipi. Su presencia buscó cambiar la dinámica ofensiva de Inter Miami, aunque el equipo siguió teniendo dificultades para superar la resistencia de New York Red Bulls.
La ocasión más clara para igualar llegó a los 84 minutos. Messi participó en una jugada que terminó con un remate de Santiago Morales, detenido por el arquero Ethan Horvath. En el rebote, Telasco Segovia estrelló el balón contra el travesaño, desperdiciando una oportunidad importante para los visitantes.
Cuando Inter Miami todavía buscaba el empate, Emil Forsberg apareció en el tiempo añadido para anotar el segundo tanto y asegurar la victoria de New York Red Bulls.
Con este resultado, Inter Miami se quedó con 55 puntos y cortó su buen momento en la MLS. Pese al tropiezo, el equipo ya tenía asegurada su clasificación a los playoffs y ahora debía enfocarse en su siguiente compromiso frente a FC Cincinnati.
