El tenista australiano Nick Kyrgios fue suspendido provisionalmente por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) luego de dar positivo por un metabolito de cocaína durante un control antidopaje realizado en el torneo de Mallorca.
La muestra fue tomada el 22 de junio de 2026 y posteriormente analizada en un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). El 17 de julio se confirmó la presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, sustancia considerada por la AMA como una “sustancia de abuso” y prohibida en competición.
Kyrgios reconoció el resultado y asumió su responsabilidad
Debido a la naturaleza de la sustancia detectada, la normativa antidopaje establece una suspensión provisional obligatoria, que entró en vigencia el 4 de agosto.
Kyrgios confirmó públicamente el resultado y reconoció su responsabilidad por lo ocurrido. El australiano aseguró que cometió “un gran error” y pidió disculpas a sus seguidores, familiares, patrocinadores y, especialmente, a los niños que lo tienen como referente.
El tenista también explicó que durante los últimos dos años ha atravesado un periodo complicado debido a las constantes lesiones, tanto a nivel físico como mental, y reconoció que le ha resultado difícil afrontar la posibilidad de que su carrera deportiva se acerque a su final.
Kyrgios puede apelar la suspensión
La suspensión provisional no representa todavía una sanción definitiva. El jugador tiene derecho a apelar la medida y continuar con el proceso correspondiente ante las autoridades antidopaje.
El caso representa un nuevo capítulo complejo en la carrera de Kyrgios, quien en los últimos años ha tenido que lidiar con diferentes problemas físicos que han limitado considerablemente su presencia en el circuito profesional.
