En su primer día con el uniforme de los Rays de Tampa se fue de 5-2 con un Grand Slam
POR OMAR CLARO
Los Marlins apostaron y perdieron la apuesta. Hace 55 años, Ted Williams en su The Science of Hitting (La ciencia del bateo) dijo que “batear una pelota de béisbol es la sola y única cosa más difícil de hacer en el deporte” y ahora los Marlins lo sufren en su propia piel.
Cambiaron a quizás su principal arma ofensiva en 2026 -jugador que estaba en total control del club hasta 2028-, el receptor/bateador designado Liam Hicks y en su primer día con el uniforme de los Rays de Tampa se fue de 5-2 a grand slam -el primero de su carrera- y doblete con cuatro remolques, una carrera anotada y además negoció un boleto.
Hicks, cuarto en el orden al bate por Tampa, depositó la pelota a 402 pies del home plate por el jardín derecho su décimo quinto jonrón de la temporada 2026. Sí, Miami consiguió tres prospectos de cara al futuro, pero ahora mismo la verdad es pelear un boleto a la postemporada.
Por cierto, anoche en un gran duelo de pitcheo, los Marlins cayeron 4-2 ante los líderes del este, Bravos de Atlanta. A la espera de lo que ocurra en los dos choques restantes, miércoles y jueves, ojalá y los parciales de los Peces no tengan que echarle de menos a Liam Hicks.
